Con la llegada del calor, las comunidades de propietarios intensifican el mantenimiento de sus instalaciones: piscinas, jardines, fachadas, zonas comunes… Esto implica mayor actividad laboral y, con ella, una responsabilidad que no debe pasarse por alto: garantizar que todos los trabajadores cuenten con los Equipos de Protección Individual (EPIs) adecuados.
Ya sea con personal propio o con empresas subcontratadas, la comunidad tiene obligaciones en materia de Prevención de Riesgos Laborales. A continuación, repasamos los EPIs esenciales según el tipo de trabajo.

Jardines y mantenimiento exterior
Los trabajos de jardinería exponen al trabajador a múltiples riesgos: proyecciones, ruido, calor y esfuerzo físico prolongado. Los EPIs indispensables son:
- Guantes de protección mecánica
- Calzado de seguridad transpirable con puntera reforzada
- Gafas de protección contra proyecciones
- Protección auditiva (desbrozadoras, cortacésped)
- Ropa de trabajo de manga larga
- Crema de protección solar (reconocida como EPI en trabajos exteriores prolongados)

Mantenimiento de piscinas y tratamiento del agua
La manipulación de productos químicos como el cloro requiere especial atención. Los EPIs necesarios son:
- Guantes resistentes a químicos (nitrilo o neopreno)
- Gafas herméticas o pantalla facial
- Calzado antideslizante e impermeable
- Mascarilla con filtro para vapores químicos (tipo FFA2) en productos concentrados
Trabajos en altura: fachadas, canalones y tejados
Todo trabajo a más de 2 metros de altura requiere protección anticaídas obligatoria. Los EPIs esenciales son:
- Arnés anticaídas homologado
- Casco de seguridad
- Calzado con suela antideslizante
- Guantes y gafas de protección
Limpieza de zonas comunes interiores
Incluso en tareas aparentemente rutinarias, la protección es necesaria:
- Guantes de nitrilo o goma
- Calzado antideslizante
- Mascarilla FFP2 en espacios cerrados o con productos con vapores
Trabajos eléctricos y de fontanería
Para intervenciones técnicas en instalaciones:
- Guantes dieléctricos (trabajos eléctricos)
- Calzado aislante
- Gafas de protección y casco ante riesgo de proyecciones o golpes
El calor, un riesgo laboral que no puede ignorarse
El verano trae consigo un riesgo adicional que muchas comunidades subestiman: el golpe de calor. La normativa de PRL obliga a garantizar agua fresca, zonas de sombra y descansos adecuados para los trabajadores expuestos a altas temperaturas. Este aspecto debe estar contemplado en el Plan de Prevención.

¿Y si la comunidad de propietarios subcontrata los trabajos?
En Grupo GTG te ayudamos a cumplir con toda la normativa legal
Desde Grupo GTG acompañamos a administradores de fincas y comunidades de propietarios en todo lo relacionado con PRL y CAE: evaluación de riesgos, documentación, formación y seguimiento continuo. Porque la seguridad no es opcional, es una obligación… y también una forma de cuidar a las personas.
